domingo, 5 de diciembre de 2010

A la espera


Abrí mis ojos y no te vi.
Abrí la boca y nunca me besaste.
Erguí mi oído, y no te oí,
y al tender mis brazos, no me abrazaste.

Mira mis hombros despeñados por tu ausencia.
Y mi inocencia, abismada por tu abandono infinito.
Que lento se me fue el tiempo a tu espera,
del viaje aquel que no tenia regreso.

Mira mis pupilas, decaídas.
Mira mi boca, desolada.
Mi oído nunca escuchó tu arrullo,
y mis brazos no sintieron tu cara.

Fui hijo del viento que me arropaba en las noches,
hijo del silencio, que me tarareaba antes de dormir.
La luna velaba mis sueño y me protegía de mis miedos.
Y la tierra... ella me abrazaba hasta conciliar el sueño.

Las noches de ausencia acompañan mi cuerpo.
Los días sin sol van quemando mis entrañas.
Dónde estas en la búsqueda encarecida
que hace mi soledad de tu alma.

¿Dónde estás? Si es que algún día estuviste.
¿Volverás? Si es que piensas regresar.
Me encontrarás en el mismo lugar de siempre,
en la espera de tu viaje sin regreso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario